Conócenos
Somos Esther y Sergi. Obrint la Parella nace de nuestra propia búsqueda, de nuestra vida compartida y de una forma de acompañar que no separa lo relacional de lo humano.
Un espacio creado desde lo que también nos atraviesa.
Nos une una relación viva, imperfecta y llena de preguntas. También nos une el deseo de acompañar a personas, parejas y vínculos desde un lugar real, donde no haga falta sostener una imagen ideal de lo que una relación debería ser.
Obrint la Parella nace de nuestra propia búsqueda, de lo que vivimos, de lo que aprendemos y de lo que se transforma cuando nos atrevemos a mirar el vínculo con más honestidad.
No traemos respuestas cerradas. Traemos presencia, escucha y una forma de acompañar que respeta el ritmo, la historia y la complejidad de cada proceso.
Nuestra historia
Nos conocimos en un cruce de caminos. Veníamos de historias distintas, pero con una misma inquietud: vivir las relaciones de una manera más consciente, más honesta y menos automática.
El cuerpo, la palabra, el silencio, la terapia, el tacto y la mirada hacia dentro fueron formando parte de nuestra manera de encontrarnos.
Obrint la Parella nació del deseo de compartir una mirada que no pretende dar recetas, sino abrir espacios donde lo que ocurre pueda ser mirado con más claridad.
Lo que nos mueve
No acompañamos modelos ideales de relación. Acompañamos personas y vínculos que intentan comprender qué les ocurre cuando el deseo, el miedo, el cuidado o la libertad empiezan a moverse.
Presencia
Estar con lo que aparece antes de intentar resolverlo. Dar lugar a la experiencia real, incluso cuando no encaja con lo que nos gustaría sentir.
Honestidad
Nombrar deseos, límites, heridas y contradicciones sin convertirlos en culpa ni en exigencia hacia el otro.
Cuidado
Abrir una relación, revisar un acuerdo o atravesar una crisis no debería hacerse a costa del vínculo, del cuerpo ni de la dignidad de nadie.
Dos formas de estar, una misma mirada.
Trabajamos juntos desde lugares distintos y complementarios. No buscamos ocupar el mismo rol ni mirar igual, sino sostener un espacio donde la palabra, el cuerpo, la emoción y el vínculo puedan tener lugar sin quedar reducidos a una sola interpretación.
Sergi
Acompaño desde la palabra, el cuerpo y la presencia. Trabajo con personas y parejas que desean mirar su historia con más honestidad, revisar sus vínculos, sus patrones y sus deseos sin buscar respuestas prefabricadas.
Mi recorrido integra Terapia Gestalt, Eneagrama, Diseño Humano, masaje tailandés y corporalidad, aunque mi forma de estar nace también de haber atravesado mis propios laberintos.
Esther
Acompaño desde una mirada suave y clara, especialmente en procesos donde el cuerpo, la autoestima, el placer, el duelo o la reconexión con una misma necesitan un espacio cuidado.
Mi recorrido integra masaje ayurvédico, Terapia Gestalt y técnicas de masaje tántrico y energético, aunque lo que me sostiene no son solo las formaciones, sino la escucha profunda de la vida y del cuerpo.
Cómo acompañamos
- Terapia Gestalt. Nos ayuda a mirar lo que está vivo en el aquí y ahora, a distinguir experiencia, interpretación y reacción, y a recuperar responsabilidad sin convertirla en culpa.
- Comunicación consciente. No como técnica para hablar mejor, sino como una forma de escuchar lo que ocurre sin perder el propio lugar ni invadir el del otro.
- Eneagrama, Diseño Humano y autoconocimiento. Los usamos como mapas de observación, no como etiquetas. Sirven para comprender automatismos, diferencias y formas de protección.
- Cuerpo y tacto consciente. El vínculo no se transforma solo hablando. El cuerpo muestra tensión, distancia, deseo, miedo y posibilidad mucho antes de que sepamos explicarlo.
- Mirada relacional. No buscamos decidir por vosotros. Acompañamos a mirar desde dónde nace cada movimiento, qué necesita ser cuidado y qué pide ser revisado.
Podemos empezar por una conversación.
No hace falta tenerlo todo claro. A veces el primer paso es encontrar un lugar donde poder mirar lo que está pasando sin prisa, sin juicio y sin tener que llegar ya con una decisión tomada.
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